De conformidad con el artículo 5 de la Ley de protección laboral, la evaluación de riesgos relacionados con el estrés psicológico debe actualizarse «cada vez que se produzca un cambio en las condiciones de trabajo».
Algunos ejemplos de ello son el uso de nuevas sustancias, los cambios en los procedimientos de trabajo y las actividades, así como la ocurrencia de incidentes o accidentes.