La diferencia entre «carga» y «esfuerzo» en la psicología laboral radica en su definición y sus efectos:

El término «carga» describe todos los factores externos y objetivos que afectan a una persona en el lugar de trabajo. Las cargas pueden ser de naturaleza física, psíquica o social y abarcan, por ejemplo, el entorno laboral (ruido, temperatura), las tareas laborales (dificultad, complejidad) y la organización del trabajo (horarios, normas sobre descansos). Por lo tanto, la carga es aquello que incide sobre la persona desde el exterior y que, en un primer momento, puede considerarse de forma neutral.

Por el contrario, la carga psicológica describe la reacción individual y subjetiva ante estas tensiones. Depende en gran medida del estado personal, la experiencia, los conocimientos y las capacidades de cada persona. Así, una misma tensión puede provocar una carga psicológica diferente según la persona. La carga psicológica puede manifestarse en forma de estrés, cansancio, frustración o incluso retos positivos, y es el efecto real que la tensión tiene sobre la persona.

En resumen:

Carga = condiciones de trabajo externas
Esfuerzo = efecto individual de estas condiciones sobre la persona