En Alemania, por un lado, las inspecciones de trabajo o las autoridades de supervisión de los respectivos estados federados se encargan de controlar el cumplimiento de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, incluida la evaluación de riesgos psicológicos. Llevan a cabo inspecciones y comprueban las medidas de seguridad y salud en las empresas. Por otro lado, las entidades de seguro de accidentes (por ejemplo, las mutuas profesionales) desempeñan un papel importante, ya que no solo supervisan el cumplimiento de la normativa, sino que también ofrecen asesoramiento y formación sobre la evaluación de riesgos. Pueden imponer sanciones en caso de incumplimiento.
En Austria, la competencia recae principalmente en la Inspección de Trabajo: como autoridad central encargada de velar por la protección de los trabajadores, se encarga de comprobar que las empresas realicen correctamente la evaluación de riesgos, incluidas las cargas psicológicas. En caso de incumplimiento, la Inspección de Trabajo puede adoptar medidas o imponer multas.
Ambos países apuestan por una combinación de inspecciones y medidas preventivas para garantizar que la evaluación de riesgos se lleve a cabo correctamente.