El Índice de Incorporación (OBI) muestra en qué medida los nuevos empleados se adaptan a la empresa, alcanzan la productividad y se fidelizan.
El Índice de Salida (OFI) muestra hasta qué punto los procesos de salida se desarrollan de forma estructurada, justa y respetuosa, y cuáles son los motivos reales que los motivan.